miércoles, 23 de noviembre de 2011

Y esto, ¿dónde estaba?



Eso es lo que pueden preguntar muchos de los ciudadanos catalanes después de haberse enterado de esta nueva propuesta de ajustes que va a implantar la Generalitat. Entre ellos cuenta con volver a modificar/rebajar el sueldo a los funcionarios, incrementar el precio del transporte público, subir la factura del agua, gravar con más impuestos la gasolina, incrementar el precio de los créditos para el futuro de nuestro país, los universitarios y por último crear un ticket moderador que implicaría un cobro añadido a la receta de nuestros medicamentos (forma muy sutíl de llamar al co/repago en sanidad). Con esto el Govern se pretende ahorrar 1,000 millones de euros al año.

Esto es simple y llanamente es una barbaridad como una catedral. Como ese gobierno ataca a todo lo que se mueve menos a los que deben atacar. Con esto grava y perjudica absolutamente a todo el mundo y terminará por hundir mas si cabe, a los catalanes que están llevando esta crisis realmente mal. Pero no sólo es eso. Lo peor de todo es que CIU no dijo absolutamente nada de estos recortes durante la campaña electoral, ni una sola palabra. Eso sí, ha tenido la decencia de esperarse 2 días para empezar a ahogar a sus ciudadanos con el voto fraudulento por bandera. Y si, digo fraudulento porque para mí un partido que no dice y nada y luego pega un recorte tan bestia como éste, está engañando a su electorado, ¿o es que van a decir ahora que lo han preparado de un día para otro?.

Simplemente me parece una vergüenza como en este país nos dejamos engañar por unos políticos que esconden absolutamente todo su programa, que nos mienten y que nos humillan con sus decisiones. Pero eso si, en el Parlament no han decidido retirar esas embajadas catalanas que cuestan una millonada. No han decidido dejar de financiar a productoras internacionales para que doblen sus películas al catalán. No han pensado que podían ahorrar dinero en traductores. Sólo han pensado, que para dar ejemplo, se van a quitar los altos funcionarios del Govern una de las pagas extras que reciben. ¡Manda cojones! Un tío que gana mas que el presidente del gobierno, en este caso en funciones.

Sólo nos queda esperar a los engaños que vamos a ir viendo estos días. Esos engaños que nos vendrán de un partido que ha ganado con mayoría absoluta y que ni si quiera su propio electorado sabe por dónde van a empezar a meter la tijera.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Las elecciones que perdieron los socialistas.




Después de ver los resultados electorales y leer algún que otra portada de periódico, me dispongo ha hacer algunas aclaraciones que creo que mucha gente no ha tenido en cuenta y es que para mí no es que las elecciones las hayan ganado los populares sino que las han perdido los socialistas.

Con los datos en la mano (o en la pantalla en este caso), me doy cuenta que los populares, con respecto a 2008 han ganado medio millón de votos, lo cual no debería ser excusa para una mayoría absoluta tan tremenda como se ha dado. El problema de estas elecciones es que el partido socialista ha perdido, ni mas ni menos que cuatro millones de votos. Cuatro millones de personas que han puesto en bandeja de oro, porque de plata se queda corta, esta abultada victoria. Cuatro millones de desencantados con las políticas que se han llevado hasta ahora. Cuatro millones de voces gritando al viento que hace falta otra cosa, otra cosa que no es un cambio al que sumarse. Mariano Rajoy ha conseguido con mucho éxito resguardar a su electorado y la verdad y desde mi humilde opinión es que no ha hecho mucho. Sólo ha tenido que ver venir la crisis, leer un poquito lo que le recomendaban que dijera, básicamente que no dijera nada y listo, elecciones ganadas. De esto se pueden sacar muchas conclusiones. Tenemos una derecha muy unida en España. Una derecha mas centrista o mas extremista que al fin y al cabo votan al mismo, al único. Una derecha que no pierde votos por muchos recortes que realicen y corruptos que les representen. Lo tienen claro y da igual quien sea quien esté en La Moncloa mientras sea uno de los suyos. Porque no nos olvidemos que ha ganado un programa que no dice nada, que no aclara que va a pasar a partir de ahora, un programa que era difícil realizar mas ambiguo. Ha ganado una incertidumbre que lo único que pedía era un cambio. Supongo que ahora empezaremos a ver de qué se trata realmente ese cambio que tanto bien le va a hacer a nuestro país. Les deseo lo mejor, ya que al fin y al cabo son los que van a llevar las riendas de todo y de ellos depende mucho de nuestro bienestar, pero debo decir que algo de medio me envolvió anoche cuando Rajoy nos comentó esos esfuerzos que todos vamos a tener que hacer. Ya veremos.

Lo que está muy claro es que ha llegado el fin de una era socialista. Ha llegado el momento en el que hace falta un cambio de verdad para este partido socialista derrotado y hundido por los votantes españoles. Hace falta un cambio de rumbo, nueva sangre capaz de mirar al futuro con la esperanza de que se puede hacer una buena oposición que creo va a hacer falta. Toca el cambio, toca renovarse.

Por otro lado, vemos a una nueva izquierda, mas izquierda. Y hablo de mas de un millón y medio que han dado su voto a Izquierda Unida. Todo un logro que hace que este partido vuelva a cifras de la era Anguita, vuelva a lo que perdió por lo que supongo se llamó ese voto útil. Me alegra ver que este partido vuelve con propio grupo al congreso, con propia voz y tristemente con mas del doble de votos que CIU y sin embargo con 5 asientos menos. Algo parecido le ha pasado a UPyD, que han conseguido un gran respaldo con respecto a 2008 y que se han quedado a las puertas de formar grupo por una ley electoral mas que desigual. Esta ley hay que cambiarla si o si porque no se puede permitir que un voto valga mas que otro, mas del doble en algunos casos, porque gracias a esta ley la izquierda abertzale o CIU tienen una representación desmedida y casi sin sentido con respecto a los votos que obtienen. Un sin sentido que no puede hacer bien a una buena salud democrática.

No me quiero olvidar de un millón y medio de personas que no fueron a votar con respecto al 2008. Y la gente cree que el 15 M no hace mella. Si que hace señores y señoras, si que hace.

Bueno, sólo nos queda esperar el cambio que nos va a tocar. Sólo nos queda esperar que la sangría social que se ve en el horizonte no sea tanta y que esta mayoría absoluta no quiera gobernar sola, como ya hicieron hace tres legislaturas. Que Mariano haga lo que dijo y que cuente con todos a la hora de gobernar. Sólo me queda desearos suerte, que falta va a hacer.

martes, 8 de noviembre de 2011

Los dos perdieron.



Ayer llegó el día en el que los dos principales partidos de esta nación llamada España presentaron a sus candidatos en una contienda cara a cara. En un esperado y único debate que hoy todo el mundo analiza al dedillo. Hoy es día de explicaciones y revelaciones sobre la actitud de esos hombres, entraditos en años, que aspiran a gobernar nuestras vidas.

Hoy se abre otro debate. ¿Quién fué el candidato que ganó la contienda? Esa es la pregunta a la que todos los medios de comunicación intentan dar respuesta. Una respuesta muy diferente dependiendo de la línea editorial que siga cada uno. Desde una derrota aplastante según medios "liberales" a un Rajoy sin explicaciones desde los socialdemócratas. Un desvarío que cansa ver cada vez que se hacen sondéos con tanta premura, y es que algunos medios ya tenían resultados a los pocos minutos de terminar el debate. Para mí perdieron los dos. A Rajoy le achantaron las incómodas preguntas sobre el difuso programa electoral que han creado y Rubalcaba no supo dar ese puñetazo en la mesa que necesitaba para  sacar de sus casas a esos votantes de izquierdas totalmente defraudados por este gobierno. 

Se habló de empleo. Curiosamente los dos candidatos ofrecían empleo en la próxima legislatura como si de caramelos se tratara. Y es que Rubalcaba bajaría los datos del paro con impuestos y ayudas y Rajoy solucionaba todos los problemas creando puestos de trabajo que incentivan el consumo. Pero, ¿de verdad alguien se cree eso?  De repente, según esta gente, el año que viene todo el mundo va a tener trabajo por unos medios o por otros. Atentan contra nuestra inteligencia estos pésimos candidatos.

Se hablaron de muchas cosas. Pensiones, pymes, el modelo austriaco que a todo el mundo le da igual, subidas impositivas, sanidad...  ¿Nadie echó en falta a Europa en el debate? ¿Fuí el único?  Y es que ninguno de los dos habló de qué iba a hacer cuando Merkel nos diga que pié debemos mover primero y hacia donde nos tenemos que dirigir. Se nos ha olvidado que estamos en Europa y que digan lo que digan, vamos a hacer lo que nos dicten desde el norte de nuestro continente. Parecía que iba a empezar un rifi-rafe al respecto cuando Rubalcaba habló de pedir a Europa dos años para reactivar la economía, pero todo quedó ahí. Faltó que hablaran de la política de verdad, de la política del siglo XXI en la que Europa nos dicta lo que tenemos que hacer para ser niños buenos y no enfadar al BCE. Rubalcaba nos quiso meter miedo en el cuerpo porque viene la derecha y sólo hace falta ver las comunidades donde gobiernan, y Rajoy se intentó escapar de los ataques del socialdemócrata con generalidades sobre ese "plan" que nos va a salvar de este desastre provocado por los socialistas.

Y por cierto, hay que destacar que fué un debate, un único debate encorsetado en el que faltó mucho tiempo para hablar de cosas que nos importan. Muy medido por los tiempos y sin una gran discusión. Un debate en el que esta España tan plural brilló por su ausencia, en el que se dejó bien claro que un sólo debate no se consigue nada y que con dos partidos políticos debatiendo, se excluye a muchísima ciudadanía de él. Hacen falta más y más plurales, sin duda alguna.

Al fin y al cabo. Los dos se fueron sin convencer a nadie que no tenga claro su voto. Los dos hicieron su debate propio olvidándose de miles de cosas importantes. Los dos salieron indemnes y orgullosos de volver a decirnos lo mismo de siempre. Los dos perdieron.