Hay muchas diferencias entre personas que habitan en zonas rurales y las que lo hacen en grandes ciudades y hoy voy escribir sobre por qué parecen mas sociables en los pueblos que en las urbes.

Todo se debe a la densidad de población y a nuestro espacio vital. En un pueblecito, al habitar un pequeño número de personas, nuestro espacial vital es muy grande, por ello no es invadido continuamente ni nos sentimos amenazados ante esa incómoda situación. Nos volvemos mas sociales y somos capaces de tomar actitudes mas abiertas hacia personas que no conocemos o no son de nuestro entorno mas cercano, saludando y hablando con casi todas las personas que nos rodean. En una gran ciudad esta situación cambia mucho. Nuestro espacio vital se ve reducido al mínimo en muchas situaciones cotidianas como coger el metro o un autobús, esperar en un semáforo o entrar en una gran superficie. Ésto nos hace defendernos ante esas invasiones y lo hacemos ignorando a todo aquello que nos rodea. Somos capaces de estar en el metro cuerpo con cuerpo con otra persona y no mirarle a la cara. Andamos por la calle llena de gente mirando al suelo o volviendo invisibles al resto de la gente convirtiendo a éstos en lo que ayer definía una socióloga como "no personas". Tratamos a la gente como si no existieran.
Nuestra limitada capacidad cognitiva es una de las razones. No somos capaces de tener infinitas relaciones sociales, de hecho Dúnbar nos dice que tenemos un límite de 150 relaciones sociales, pero en realidad lo que nos hace ignorar a todo aquello que nos rodea es la continua invasión de nuestro espacio vital. Nos sentimos amenazados por todos y tenemos que defendernos de alguna manera. Lo necesitamos y actuamos así.
El problema viene para algunos sectores, los cuales son mas ignorados de lo habitual o de lo que fuera recomendable y esa situación les provoca serios transtornos. Por ejemplo, la persona que trabaja como seguridad en un banco. ¿Cuántas personas pueden pasar por su lado sin decirle nada? Cientos al cabo del día y es que simplemente actuamos como si no existiera. Las profesiones del sector servicios se ven muy afectadas por este hecho. Vigilantes, porteros, personal de limpieza, cajeras, etc... Somos capaces de pagarle a alguien los productos que acabamos de adquirir sin mediar una sola palabra y olvidar su cara en cuestión de pocos minutos. ¿No os parece un poco triste?
Está en nuestra mano evitar ciertas situaciones y ésta es una de ellas. No nos cuesta nada una mirada o un saludo. Un "buenos días" o "¿cómo te va la mañana?" puede hacer un poco mas visibles a esas personas que debido a su trabajo sufren de este mal que les otorgamos los demás. Hagamos que se sientan lo que son.
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