Eso fué lo que tuvo que pensar el jefe superior de policía, Antonio Moreno, en la tarde de ayer. Una actitud de porra fácil en el momento que algún valenciano se le ocurre reclamar sus derechos en la calle, sus derechos constitucionales.
Ya hace unos meses que vimos las imágenes mas duras de carga policial sobre el movimiento 15M en esa comunidad y ahora nos deleitan con otra muestra de fuerza y autoridad ante menores de edad que intentan estudiar con frío, con mucho frío en sus aulas. Todo ello porque los políticos que gobiernan en esa comunidad siempre han preferido tener una Volvo Ocean Race o un GP de Valencia antes que mirar por cómo educan a sus jóvenes. Adolescentes que todos y todas hemos visto con mantas y bufandas en las aulas ya que su gobierno no les paga la calefacción, supongo que habían invertido ya mucho dinero en que las pantallas donde se tenía que ver muy guapo al Papa estuvieran bien pagadas, que eso si es importante, claro está.
¿Realmente hacía falta? Yo creo que ha sido una auténtica barbaridad que para colmo hoy estemos escuchando que la policía tiene que defender todos nuestros derechos y que no se puede permitir a algunos grupos anti-sistema dominar las calles que son de todos los valencianos (menos los que protestan). Hay que joderse. Ya estamos con la excusa de siempre para poder repartir palos a diestro y siniestro, para poder callar a la gente y para tirar por la borda nuestros derechos constitucionales que creo aún tenemos. Porque unos pobres chavales, que son víctimas de la peor gestión que se puede llevar a cabo por un gobierno, no son enemigos de nadie como ayer bien nos dejó hacer ver ese jefecillo de policía. Un señor que da vergüenza ajena a todo aquel que cree en las fuerzas de seguridad que están ahí para defender esos derechos, derechos como por ejemplo el de libertad de expresión ante injustas medidas tomadas por políticos corruptos que han dejado a una comunidad en la ruina por sus bravuconerías.
Lo peor de todo es que creo firmemente que la gente está empezando a estar un poco harta de todo lo que nos está ocurriendo. Que empezamos a estar cansados de pagar los platos rotos de otros y que para colmo no se nos deje ni siquiera el derecho constitucional de manifestarse libremente. Porque quieren tenernos calladitos mientras nos precarizan el empleo, nos recortan sanidad pública y empeoran las generaciones futuras atacando la educación. Porque unos chavales no tienen que calentarse a base de palos de anti-disturbios sino con la calefacción por la que luchan y que esa lucha es la lucha de todos, porque es de todos el dinero con el que no pagan a los proveedores de la educación y la sanidad, porque con nuestros impuestos se han cometido tantas tramas corruptas para que hoy estén pasando frío los alumnos. Porque los que entran en comisaria son los que se quedan sin derechos mientras que los que juegan a ser magnates con nuestro dinero siguen saliendo de los juzgados con cara alegre y mirando al ciudadano por encima del hombro. Y mientras pasa todo eso, nosotros calladitos y si decimos algo mas fuerte de la cuenta nos mandan a la policía a que ponga orden a base de porra y pelotas de goma.
Cuando yo pensé que lo que contaban mis padres eran tiempos pasados ...

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