Ya estamos a sábado y hemos conseguido pasar otra campaña electoral. Hoy toca reflexionar, para quien lo necesite, qué papeleta va a meter en un sobre para introducirlo en una urna, mientras te mira una gente con cara de pocos amigos, ya que les ha tocado el "maravilloso privilegio" de ser vocal o presidente de una mesa electoral. Hoy no se puede pedir el voto para ningún partido, o eso se supone que tiene que pasar porque, por poner un ejemplo, en Twitter no paran de hacer comentarios sobre lo malo que es uno, lo peor que es el otro y lo mal que lo vamos a pasar si gana ese.
Me resulta gracioso que le pongan fechas estipuladas a las campañas electorales cuando todos los días de nuestra vida estamos sometidos a la tortura de escuchar como se tiran los trastos a la cabeza entre los que gobiernan nuestras vidas. No he visto ni un momento de una tertulia política, sea la fecha que sea, en la que los representantes de los partidos no estén haciendo campaña. Lo que pasa es que ahora les dejan cubrir las calles de carteles, nuestros buzones llenarlos de propaganda y monopolizar los espacios televisivos. Por no hablar que si has querido enterarte de algún programa y se te ha ocurrido permitir que te manden información al correo, te lo van a saturar hasta límites insospechados. Mientras tanto, ellos se visten de gala y se aprenden de memoria lo malos malísimos que son los otros y así intentan no hablar demasiado de lo que les va a tocar hacer si llegan al gobierno en tiempos de crisis. Porque no ha habido ni un sólo partido que diga con exactitud qué es lo que va a hacer. De dónde va a sacar el dinero, dónde va a meter la tijera o qué recurso va a ser el próximo en ser sacrificado para desdicha de todos. Ni un sólo político que sea capaz de mirar a los ciudadanos que va a tener que gobernar, si se diera el caso, y decirles con sinceridad que lo vamos a pasar muy mal y que estamos muy jodidos entre quien entre en el gobierno. Que ha ellos les da igual todo. Que ya si eso me pongo en el gobierno y luego os cuento que tenéis que poneros mirando para Antequera, que ellos desde la tribuna lo van a ver muy bien. Y es que no entiendo cómo una persona se atreve a pedirte tu voto sin explicarte absolutamente nada, con el único discurso de que los otros son peores.
Ya nos pasó en las generales y los votos de la ciudadanía pusieron en el gobierno a un partido que ni dijo ni explicó nada y como eso parece que funciona, pues ale. Y es que el problema lo tenemos nosotros que no somos capaces de pedir las explicaciones que necesitamos o simplemente nos conformamos con lo que nos cuentan, como si no nos importara lo que vaya a pasar con nuestras vidas, porque no se nos olvide que ellos van a gobernar parte de ellas y aquí todos calladitos sin pedir algo tan necesario en un cargo político, que explique que coño va a hacer cuando llegue a gobernar.
Pues bueno, mañana todos y todas a votar, no sabemos el qué, pero a votar...
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