viernes, 9 de septiembre de 2011

Controlados.



El otro día, viendo un programa de debates políticos, surgió una idea que me gustaría compartir.

La cuestión es muy fácil de ver. Nosotros vivimos en España, un país democrático, pero un país que no piensa por si sólo. Un país que depende directamente de muchos otros y en estos tiempos que corren muchísimo más. Todos los días vemos como nuestros "políticos" (lo pongo entre comillas porque eso de políticos es una profesión que no se merecen muchos) ven y admiran como en otras partes del mundo se toman decisiones que nos influyen y nos marcan un camino. De hecho, últimamente, se está dando que vemos con miedo como otros países son capaces de hundir nuestra economía si se toma una decisión que sólo les beneficia a ellos e incluso hay países (USA) que son capaces de destruir todo el sistema financiero por una riña entre los partidos que optan al poder. Me hace gracia pensar en eso que hace no tantos años todos veíamos como un mundo mejor, donde Europa estaba unida y cobraba fuerza día tras día. Hoy nos hemos dado cuenta que eso no es así y con esto no quiero decir que el ideal político no sea ese, que para mí lo es. Quiero decir que somos muchos países controlados por unos pocos que, como no, son los más ricos y en plena crisis se dedicaron a barrer para adentro creando un malestar político y un desencanto ciudadano con esa Unión Europea que tan bien nos habían vendido y que resultó ser una farsa. Por lo menos parece que la señora Merkel ahora quiere ayudar y lo más gracioso de todo es que se le ve como a una salvadora, como si el resto no tuviera ni voz, ni voto, que en realidad tienen muy poquito.

La cuestión en sí es el cómo podemos permitir eso. De qué valen nuestros votos en Europa si sólo se admiten respuestas de unos pocos. Nuestro futuro más cercano depende de unos países que no tienen nada que ver con el nuestro, y no sólo es que no tengan nada que ver con nosotros, sino que les importa muy poquito como vaya el resto mientras ellos se salven de esa hoguera llamada recesión. La gran pregunta que me hago es: Si mi futuro depende de Alemania, Estados Unidos, Reino Unido, China, ¿por qué no puedo votar allí?  Se que parece una gilipollez y una ida de olla, pero darle un par de vueltas.  Yo personalmente creo que deberíamos tener derecho a poder opinar con nuestro voto sobre nuestro futuro, principalmente cuando nos lo crean.

No hay comentarios:

Publicar un comentario