viernes, 30 de septiembre de 2011

Las madres y el Münchhausen por poder.



Hoy nos hemos levantado con una noticia que ocurrió ayer en el barrio de la alcantarilla de Jaén. A las siete de la tarde una madre había ahogado a sus hijos, uno de once y otro de tres años. Es una terrible noticia y más aún pensando que se podía haber evitado o eso quiero pensar. Empezaré por dar algunos datos que pueden ser realmente clarificantes y que no suelen salir a luz.

Las mujeres son responsables de la mayoría de los homicidios de lactantes y niños, la mayor parte de los malos tratos físicos a niños y la cuarta parte de los abusos sexuales infantiles. Infligen el 50% de la violencia contra los hermanos y los ancianos y cometen aproximadamente la mitad de las agresiones contra las parejas. Negarse a admitir esa realidad es una actitud social peligrosa que cuesta vidas. No sólo los hombres son violentos.

Existe un estudio que publicó la revista Pediatrics en el año 2000 realizado en Inglaterra, que después de recibir a niños muy graves en hospitales y no encontrar las causas, decidieron gravar en vídeo a los niños con las personas que las acompañaban en la sala de espera pequeña, el 95 % madres. Lo que descubrieron fue asombroso.  En 30 de los 39 casos grabados, se observó que los progenitores trataban de ahogar intencionadamente a sus hijos; en otros 2 casos, trataron de envenenar al niño; en otro, la madre rompió deliberadamente el brazo de su hija de tres meses.  Muchas de esas personas parecían actuar metódicamente. Los malos tratos se infligían sin provocación previa y con premeditación, e iban seguidos de complejas y creíbles mentiras para explicar las consecuencias. Lo más grave de todo y casi aterrador, es que esas madres parecían a simple vista unas personas modélicas y realmente preocupadas por el estado de sus hijos. Claros casos de síndrome de Münchhausen por poder. El problema es que si no se identifican, pueden llegar a extremos como el asesinato.

Este tipo de madres se pueden identificar por

  • Las madres se niegan a que sus hijos se separen de su lado o que otra persona los cuide.
  • Siempre están dispuestas a que le hagan a sus hijos tratamientos, pruebas u operaciones.
  • Otros niños que han estado bajo el cuidado de esta persona han sufrido enfermedades que no han tenido explicación.
En los niños, los síntomas son:
  • Que se prolonguen en el tiempo síntomas inexplicables.
  • Los tratamientos médicos son ineficaces.
  • El niño presenta alergia a varias comidas o medicamentos.
  • Las dolencias provienen de órganos diferentes.
Los padres suelen ser despreocupados con la salud de sus hijos dando por sentado que su esposa se ocupa de ello y confía plenamente en su buen criterio. Pero no sólo los padres caen en este error, también lo hacen abuelos, amigos, vecinos, etc...

Todo esto se puede evitar con un diagnóstico precoz, a la vez difícil de realizar por la caracterización que todos realizamos sobre una madre. Pero identificar estos síntomas salva vidas. 









2 comentarios:

  1. ¿Por qué una madre siente la necesidad de llamar la atención, aún a costa de la salud de sus hijos?

    Lejos de disculpar este hecho, creo que si las madres tuviéramos la ayuda suficiente, las leyes de nuestro lado(como la gran mentira que nos venden llamada "conciliación"), y si en todos los casos se tuviera apoyo y cariño familiar y social como personas (no sólo como madres), esto se reduciría.

    A cualquier persona hay que quererla por sí misma, no sólo porque tiene (un coche, dinero, un hijo monísimo) o no tiene. Invito a hacer una reflexión: ¿Qué le ha regalado usted a la última madre reciente? ¿Cuántas veces ha preguntado por su ánimo, su vida, sus sentimientos? ¿Y cuántas por los del bebé?

    En general el bebé roba atención. Se pasa de ser Ana, María o Julia para ser "la mamá de...". Cuando una mujer da a luz, está cansada, con una revolución hormonal increíble, con mucha inseguridad y con necesidad de besos. Quizás necesita que te digan que lo ha hecho muy bien, que lo va a hacer muy bien. Que está guapa, que le regalen un sonajero menos y un libro que no tenga que ver con la maternidad/ unos pendientes/ unos calcetines/ una sesión de masaje más.

    También a veces hay mujeres que tienen la suerte de que su familia las mima, sus amigos la quieren y preguntan cómo está, mantiene conversaciones que no tratan de su peque... pero a veces no.

    El bebé es importante. Lo más importante. Pero para cuidarle bien, primero tiene que estar una misma bien.

    Creoq ue si cuidamos más a las madres, ellas cuidarán más a sus hijos...

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