Esa es la etiqueta que en Twitter han escrito muchos de sus usuarios al intentar reivindicar algo y hacernos ver que si todos vamos a una, si somos un equipo, podemos conseguir lo que nos propongamos. Cierto es, yo el primero, que en muchas ocasiones y debido al clima político y la falta de escucha de los dirigentes, el "si se puede" no da para mucho y lo vemos casi siempre como esa utopía que nos gustaría que algún día se cumpliera. Pero la vemos muy lejos, excesivamente lejos. Pues bien, ayer nos demostraron que nos es así, que si se puede.
Evidentemente escribo sobre lo ocurrido en Burgos, en Gamonal. Un barrio, como tantos otros de nuestro país, que ha sido muy sacudido por la crisis pero con la diferencia de que allí si se han atrevido a dejar de soñar e intentar hacer realidad lo que todos pensamos en nuestro interior y echar atrás, con la voz del pueblo, una decisión política que como mínimo se puede decir que era poco acertada y menos consensuada con los ciudadanos. Ese barrio de clase obrera de la ciudad burgalesa se levantó un día más indignado de la cuenta al ver como no hacían nada por ellos. Vieron como pedían pequeños arreglos para mejorar sus vidas y caían en saco roto. Contemplaron como unos dirigentes se inventaban otra obra de un coste desmesurado que no hacía ninguna falta y para colmo perjudicaría tanto a los pequeños comerciantes como a sus ciudadanos. No podían más. Decidieron dejar de hacer eso que tanto nos gusta. Lo de quejarse en el bar, en la plaza o en el patio de vecinos y echarse a la calle para que el alcalde y su equipo de gobierno escucharan algo que no querían oír. Muchos pensaron que esa protesta también sería otra pataleta de esa clase obrera que tan enfadada está con todo lo que hacen sus mandatarios pero esta vez no fue así. En esta ocasión los cánticos, pancartas y en definitiva "la voz del pueblo" si fue escuchada y obligó ayer por la tarde a dar un paso atrás en la consecución de la obra.
Todo lo ocurrido me hace reflexionar y sinceramente creo que ha marcado un antes y un después, en lo que a mi pensamiento se refiere, sobre lo que significa el ciudadano dentro de las decisiones políticas. Muchos piensan que sólo podemos "hablar" cada cierto tiempo otorgando nuestro voto a unos políticos y que ellos ya se encargarán de saber por nosotros qué es lo que nos conviene o no. En Burgos nos han enseñado que no es así. Que tenemos voz y no sólo podemos utilizarla sino que debemos hacerlo. Que muchos de nosotros deberíamos dejar de quejarnos continuamente y empezar a hacer algo para intentar cambiar todo aquello que nos parezca injusto. Que si se puede.
Valiosa lección aprendida en estos días. ¡Gracias Gamonal!
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